LOS CONDENADOS DE LA TIERRA
Probablementeal referirnos a la “subcultura de la pobreza” nos enfocamos prácticamente al aspecto de la pobreza de determinados pueblos, comunidades y barriadas que aún subsisten hasta nuestros días, en un mundo aparentemente tan avanzado en campos tanto científicos como económicos y sobre todo un mundo globalizado donde imaginarnos encontrar pueblos antiquísimos con prácticas de vida tan deplorables que a nuestros ojos denigran su propio sentido de humanidad, nos parece algo inimaginable. Sin embargo la realidad perenne es otra y nos preguntamos cómo puede ser que esto aún subsista.
Desde la antigüedad numerosos escritos se han referido a lo mismo, unos han exaltado a estos grupos como un ejemplo de perseverancia de los pueblos por subsistir otros en cambio han visto aquello como el abuso del poder de castas sociales sobre otras. Según mi punto de vista esta realidad seguirá subyaciendo junto al avance de los pueblos muchos años más, ya que la cultura de la pobreza no es solo una adaptación a un conjunto de condiciones objetivas en una sociedad dada, sino que, una vez que existe, tiende a perpetuarse de una generación a otra en virtud de los efectos que ejerce sobre los niños, y considero que esta es la razón por la que hoy podemos seguir observando tales aspectos.
Según esta concepción de ideas basado en los diferentes grupos humanos puedo referirme a laetnografía como
“la rama de la antropología cultural que se ocupa del estudio de las razas y de los pueblos con particular atención a las culturas que los definen y configuran”[1], es decir que esta atiende de manera especial el estudio de la diversidad humana en el espacio y el tiempo, buscando en las sociedades contemporáneas la forma de realizar una compilación de todas las sociedades humanas de manera que podamos identificar los tipos y establecer entre ellos correlaciones no para crear una línea divisoria entre unos y otros sino más bien atendiendo a las particularidades que nos unen.
En resumen la observación de estos pueblos sometidos a esta subcultura de la pobreza y sobre todo con expresiones culturales propias ha permitido a través de esta ciencia hoy en día recrear de una forma consciente la particularidad con la que los hombres de todos los tiempos han venido subsistiendo, se ha podido comprender su supervivencia ante las adversidades y sobre todo la correlación existente entre los hombres que sometidos bajo esta organización denominada sociedad han podido guardas hasta nuestros días rasgos propios de sus antepasados y que propiamente para ellos esto tiene un valor intrínseco.
EL ENGAÑO DE LAS RAZAS
“Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas”[2] sin embargo existen opiniones mayoritaria entre los especialistas en que es inadecuado el uso de este término para referirse a cada uno de los diversos grupos humanos y se considera que es más apropiado utilizar el término etnia o población para definirlos. No obstante estos términos se inclinan más a referirse a la cultura o aspectos geográficos de estos grupos humanos, de allí la insistencia de que se siga empleando el término raza para referirse a personas que comparten ciertos rasgos anatómicos diferentes a otros individuos de la misma especie.
Lamentablemente apartados del sentido de estudio de esta terminología y por la polémica que la misma causa, para muchos a través de la historia “la raza constituyó la justificación para implantar el estado de esclavitud, la persecución de minorías y otros grupos sociales, como la del pueblo judío durante la Alemania nazi, o el sistema de apartheid en Sudáfrica”[3]. La cruda realidad presentada por la historia ha sido esta, ya que el hombre exaltado por su propia idiosincrasia siempre ha buscado dominar y no se le han escapado de las manos sus propios semejantes.
Ha existido desde la antigüedad la burda idea de la raza perfecta, sin embargo “para que haya raza es, además necesario, que exista el aislamiento principalmente geográfico, así como transcurso generacional”[4], según lo expuesto los primeros grupos conservaron su raza pura por un tiempo no muy prolongado, ya que paulatinamente a través del acercamiento con otros grupos raciales estas fueron fusionándose para dar paso digámoslo así a otras razas. Por ende tratar de concebir una raza perfecta o pura en esencia hoy es imposible, sin embargo de darse casos, estos generalmente se dan en zonas o lugares recónditos donde su población permanece completamente aislada.
¿A qué se deben estas aparentes diferencias externas, como color de piel y ojos?, sencillamente estas “diferencias fenotípicas entre los seres humanos corresponden a procesos relacionados al clima y a la adaptación al ambiente antes que diferencias de orden biológico y genético”[5], de allí que caer bajo el engaño del termino raza resulta algo ilógico, el hombre debe ser consciente y ver las agrupaciones humanas desde diversos puntos y no pretender ser superior a sus iguales apoyado por la simple observancia de características externas.Solo cabe destacar que antropológicamente y para efectos de estudio es importante agrupar al ser humano y poder concebir así su paso a través de la historia.
FORMACIÓN Y PORVENIR DE LOS GRUPOS RACIALES
Tal y como lo manifiesta el libro de apoyo (Antropología - V. Ladino) referirnos al lugar preciso de la formación de los primeros grupos humanos es algo improbable, sin embargo sustentados en las investigaciones científicas se concuerda que surgieron en Asia y que luego se esparcieron por los confines del planeta a lo largo de miles de años. De lo que sí se puede estar consciente es del porvenir sobretodo de estos pueblos y comunidades ancestrales al igual que muchas otras mayorías que habitan en diversos países de donde son objetos de manipulaciones raciales.
Es penoso observar casos grotescos donde se ha atentado hasta con el derecho a la vida, todo por el odio racial aun latente en todos los estratos sociales de los diversos países del mundo. De allí que la UNESCO en su Declaración sobre las razas manifestara:
“El mito racial impide el desarrollo normal de millones de seres y priva a la civilización de la cooperación eficaz de las mentes creadoras”[6]. Esto como una respuesta a frenar la incidencia de estos casos de denigración racial, en vista de que el mundo actual se enfrenta al fenómeno de globalización, hoy más que nunca los seres humanos son capaces de tener mayores contactos con otros seres humanos, la era de un país aislado se terminó.
Hoy los estados hablan sobre todo de pluriculturalidad y de considerarse así mismos naciones multiétnicas, impulsan políticas para acabar con estas ideas fascistas de racismo e implantan en las futuras generaciones una mayor apertura a hombres y mujeres de otras razas a través de una buena educación. Tal y como lo manifiesta “en las escuelas no haya nunca discriminación por motivos de raza, credo, clase o partido, sino que por el contrario, se establezca en ella un régimen auténticamente democrático”[7], esto no implica el abandono de las características autóctonas de un pueblo, sino más bien la búsqueda de la identidad propia y el deseo de sentirse orgulloso bajo el estandarte de sus valores culturales.
Es importante entonces que en la escuela surja un verdadero compromiso por borrar los falsos estereotipos o concepciones que los niños tienen sobre otros grupos étnicos, ya que por lo general se tiende a simplificar las vagas ideas que se tienen sobre un pueblo para respaldar falsos lineamientos que atentan contra el derecho ajeno de exigir respeto e igualdad de derechos. Entonces el porvenir de estos grupos raciales dependerá de la incidencia que el estado y sobre todo la educación tenga sobre las futuras generaciones, para estar preparados a la convergencia de nuevos y diversos grupos humanos y omitir de una vez por todas expresiones y actitudes de odio persistentes en prácticas racistas.
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