domingo, 25 de septiembre de 2011

REVITALIZACION CULTURAL DE LA PARROQUIA RURAL "LA PILA" - MONTECRISTI - MANABI

PRESENTACIÓN
C
on el presente trabajo investigativo se pretende obtener logros tangibles que se caractericen por provocar una poderosa revitalización de la cultura que se convierta en un elemento básico para el fortalecimiento de la Identidad cultural de nosotros mismos como educandos y luego con el conglomerado de personas a quienes va dirigido el presente documento.
Con absoluta franqueza debemos reconocer que la causa máxima por la cual se desarrolla todo este trabajo investigativo es por una exigencia de la materia de Antropología, sin embargo es necesario manifestar que a medida que se fue desarrollando todo el proceso, la convicción que nos une ahora como grupo no es la mera nota que se pueda obtener al final del trabajo, sino el despertar de nuestras propias conciencias, que nos llama a valorar nuestras raíces desde la observancia de otros pueblos que manifiestan su adhesión y lucha perenne por salvaguardar íntegramente todo lo que les caracteriza como tales.
Hay muchos testimonios que demuestran que áreas del convivir de nuestros pueblos que se habían consolidado, hoy se muestran peligrosamente débiles, tal es el caso de la medicina natural, de la educación, de la agricultura, de su artesanía, de sus rituales y actos religiosos, que, a pesar de todos los elementos culturales que los sustentan han entrado en crisis. Debido a la constante influencia de culturas externas y del deterioro de la transmisión cultural de una generación a otra.
En vista de tales condiciones, por no poder realizar un trabajo que generalice la situación expuesta antes, nos enfocamos en rescatar y presentar muchos de los valores culturales de la Parroquia Rural “La Pila” del cantón Montecristi en la provincia de Manabí perteneciente a la Región Costa del Ecuador, por ser este lugar  Para ello nos hemos valido de fuentes bibliográficas y demás medios de información como videos y otros a través de la internet, pero, como es bien sabido los datos necesitan ser comprobados, por dicha razón nos dirigimos a dicha parroquia para validar y obtener mucha más información al respecto de nuestro trabajo, a través de encuestas a personas de la localidad. Igualmente se tomaron muchas fotografías para sustentar parte de lo que aquí se exponga.
En consecuencia es necesario además aclarar, que, la intención no es solo presentar y promocionar de cierta forma la cultura de la Parroquia “La Pila” sino más bien promover la construcción de una verdadera interculturalidad. Esto implica no solo el reconocimiento  de la diversidad cultural de los pobladores de La Pila sino también la apertura de nosotros  hacia ellos de manera que se comparta la diversidad en todas las dimensiones  sin crear sectarismos ni exclusiones de ningún tipo.


REVITALIZACIÓN CULTURAL
La propuesta plantea la necesidad de trabajar de manera organizada, sistemática y coordinada para promover una auténtica participación en el proceso de promoción cultural; para ello mediante el presente documento anhelamosel fortalecimiento de nuestra Identidad mediante la revitalización de nuestros valores culturales como elemento básico para preparar a los pobladores de la Parroquia La Pila para afrontar los desafíos que implica este nuevo milenio, en cuanto al fortalecimiento y conservación de sus valores culturales.
De allí que la  finalidad del documento es mostrar el desarrollo de la investigación de campo y de los contenidos bibliográficos que se han podido extraer de diferentes fuentes sobreesta localidad,  lugar donde encontramos a una población local trabajadora dedicada a varias actividades económicas, pero reconocida a nivel local e Internacional por su principal fortaleza y medio de subsistencia, la alfarería, además del turismo que genera su atractivo pozo de aguas sulfurosas al cual esta localidad debe su nombre.
Además de presentar los datos referidos a dicha localidad, buscamos  dar a conocer la cultura de esta población para que sea apreciada y más aún promovida, como una respuesta a los propósitos consagrados en la constitución misma, que es promover la interculturalidad entre la diversidad cultural existente en nuestro país. Tenemos que tener en cuenta para ello que al hablar de interculturalidad, nos referimos no solo al hecho de una simple coexistencia o el diálogo de culturas; sino a una relación sostenida entre las diversas culturas. Es buscar la superación de prejuicios, del racismo, de las desigualdades y las asimetrías que caracterizan al país, bajo condiciones de respeto, igualdad y desarrollo de espacios comunes.
Pero esto no se puede lograr si primero las propias comunidades no se identifican y valoran con las características  propias de su cultura en sus diversas connotaciones. Por ello el documento resalta todos los aspectos de la cultura de esta comunidad en particular, para promover la revitalización de ciertos valores que se han ido perdiendo en el transcurso geracional y por el convergente choque cultural local o extranjero. Aclarando que los Pilenses en su conjunto se ven influenciados con la gran cultura manabita de la que no dejan de estar siempre orgullosos, razón por la cual en varios puntos nos referiremos a la cultura manabita como tal para expresar sentimientos y actitudes vividos localmente.
En referidas cuentas hablar de revitalización cultural en esta zona, es dar más fuerza y vitalidad a su cultura, con el objeto de que esta cultura no se pierda al recibir influencias externas sino que por el contrario sepa aprovechar dichas influencias para fortalecer su propia cultura desde un ámbito que incite a la interculturalidad entre diversos actores culturales.


ANTECEDENTES HISTORICOS

Los actuales moradores de la Parroquia “La Pila” se consideran descendientes directos de los manteños quienes constituyeron una cultura precolombina de la región litoral del Ecuador y que  fueron quienes, desde sus poblados, contemplaron las naves españolas por primera vez surcando las aguas ecuatoriales del Mar del Sur. Los manteños poblaron las zonas geográficas de la actual Bahía de Caráquez hasta el Cerro de Hojas entre la actual Manta y Portoviejo en el sur de la Provincia de Manabí. La cronología determinada para la cultura se extiende desde aproximadamente el año 600 de nuestra era hasta 1534 cuando Pedro de Alvarado exploró la zona y en 1535, año en que Francisco Pacheco fundó la ciudad de Portoviejo y antes de realizarla hizo un largo recorrido de exploración en sus costas adyacentes.

Las crónicas de las conquistas españolas describen a la cultura manteña como una tribu principalmente de pescadores, con viviendas pequeñas hechas de madera. También destacaban por su construcción de balsas y su artesanía en oro y plata. Su religión se basaba en un culto a la serpiente, el jaguar o puma, y a la diosa Umiña, que estaba representada por una gran esmeralda. En el Cerro de Hojas se encontraron además una serie de sillas o tronos de fines religiosos, alineados de tal forma para que los que se sentaran en ellos pudieran ver tanto el mar como el centro de su tribu en Manta. Tenían la costumbre de hacer sacrificios humanos y practicar la sodomía, esta última era incluso representada en imágenes hechas de barro.

También hay que destacar que según la historia local, La Pila fue descubierta en el siglo XIX por un  grupo  de ganaderos, quienes habiendo extraviado algunas cabezas de ganado, hallaron sus huellas junto a la corriente de agua, la que se originaba en una vertiente decidiendo poco a poco después afianzarse en un pequeño caserío.
Fueron sus primeros moradores: Santiago Muentes, Raimundo Bailón, Abel Delgado, Santiago Quijije, Manuel Santana y otros. Los habitantes bautizaron el recinto con el nombre de Chivive (por la gran cantidad de chivos que existían).
Chivive fue creciendo, ya que los ganaderos encontraron la facilidad de criar sus ganados, gracias al agua levemente salada. Más tarde este caserío cambia su nombre de Chivive por el de la “Pila”. Debido a la vertiente de agua, que verdaderamente era una pileta en forma de embudo y rodeada de diestra.
Es así que florece este hermoso lugar yel 14 de octubre de 1994 es designada parroquia rural del cantón Montecristi, y quedan bajo la jurisdicción de la junta parroquial La Pila las comunas de: Lagunas, , Agua Nueva y la Pila. Por otro lado los pobladores de esta comunidad han sido marcados por diversos sucesos históricos después de la conquista española, y al ser una parroquia del cantón Montecristi ha recibido de parte de esta mucha influencia a lo largo de los años, y esto ha determinado vario de sus aspectos culturales, tales como sus prácticas religiosas, actitudes patrióticas, etc.


UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La parroquia la Pila está localizada al sureste de la provincia de Manabí en el Litoral Ecuatoriano, apostada sobre la carretera E15 más conocida como la vía del Pacifico. Desde el motor comercial del país, Guayaquil, la Pila está a un tiempo aproximado de tres horas en autobús sobre una carretera regular y gracias al sistema de transportación interprovincial se tiene más de una opción para acceder al lugar.
Limita:
Al norte: cantón Montecristi
Al sur: Cantón Jipijapa


Al este: Cantón Portoviejo
Al oeste: Cantón Montecristi

DATOS POBLACIONALES
Cuenta con una población aproximada de 8120 habitantes, localizados en el margen izquierdo y derecho de la carretera Guayaquil-Montecristi, con un ligero predominio de los hombres correspondiente al 54.14% frente a las mujeres que es del 45.86%. Sumados a este total los habitantes de las comunas aledañas a la parroquia la Pila.
Se estima que el 40% de los pilenses son artesanos, 20% agricultores, 20% emigrantes, el 10% ejercen funciones en cargos públicos y el 10% restante se dedica a otras actividades comerciales. También se estima que por cada vivienda habitan de 4 a 5 personas y que la población es mayoritariamente joven y adulta.
Hay que mencionar además que según entrevista realizada al señor Neptali Santana- Presidente de la Junta Parroquial, este menciono que antiguamente era común que los matrimonios tuviesen de entre 12 y 15 hijos. Ya de estos adultos mayores en la parroquia quedan unos cuantos. Actualmente las nuevas generaciones no acceden a tener más de tres miembros por familia, pues influyen mucho el factor económico y sobre todo nuevas tendencias sociales por las cuales ya todas las nuevas parejas que unen sus vidas se limitan a tener pocos hijos.
Los habitantes de la Pila son personas amables, hospitalarias, trabajadoras, alegres y orgullosas de su historia.
 
EDUCACIÓN
Encontramos en el lugar un único establecimiento educativo donde funcionan simultáneamente el Colegio Nacional “La Pila” en horario vespertino, el Jardín de Infantes “Caperucita Roja” y la Escuela “Antonio Flores Jijón”, en horario matutino; abarcando una población estudiantes de un promedio de 300 estudiantes anualmente, los demás se trasladan hasta la ciudad de Manta en procura de educación, incrementando el gasto familiar por razones de movilización. Según datos del Departamento de Relaciones Públicas del Municipio de Montecristi, se estima que más del 80% de la población pilense tiene una educación primaria básica que les permite desenvolverse en sus actividades comerciales diarias.

VALORES Y BIENES CULTURALES DE LA PARROQUIA LA PILA
PATRIMONIO DE LA COMUNIDAD
 Manantial de Agua “La Pila”: En esta parroquia  se encuentra una fuente de agua medicinal, azufrada con muchos minerales, tiene forma de cono invertido (16 mts. de profundidad) en donde se encuentran muchos vestigios arqueológicos, plata, bronce y láminas de oro. Este pozo fue construido por los antepasados, ellos adoraban al sol, se encuentran figuras alrededor de la fuente, las paredes están construidas de piedras de moler coladas en forma simétrica.
Verdaderamente este pozo o pileta es el que identifica a los moradores de esta localidad y es el que llama la atención a los visitantes. Hoy aún se puede contemplar como burbujea el agua desde las profundidades y más llamativo es observar un pozo que nunca se seca y que mantiene sus niveles de agua prácticamente al borde del suelo.
Como manifestó el presidente de la junta parroquial las piezas que se han encontrado constituyen parte del Patrimonio Cultural no solo de los pilenses sino de todos los ecuatorianos. Destaco que es un delito sustraer estas piezas de su lugar de conservación.  Sin embargo por la poca inversión del estado la mayor parte de vestigios encontrados se encuentran bajo la posesión del Banco del Estado, pero que según nuevas resoluciones existe un proyecto en el que se crearía un museo local y todas las piezas que están bajo la custodia de esta entidad volverían al lugar en donde un día fueron encontradas. Para ser así más que el centro de atención, el orgullo de todos los pilenses.

VESTIMENTA
Tradicionalmente el montubio pilense al igual que los hombres de la costa ecuatoriana utilizaba camisa blancaliviana, pantalón corto generalmenteblanco, pañuelo rojo en el cuello.Sombrero de paja toquilla, cuandotrabajaba  en el campo utiliza botas decaucho largas y su machete. La mujer usaba falda amplia florada o muchoscolores,  blusa hasta el ombligo con vuelos y andaba descalza. Sin embargo paulatinamente estas características de la población se han ido perdiendo por razones culturales externas sobre todo en la población que se dedica a la alfarería y que ocupa un punto predominante en el sector ya que los escenarios de vida condicionadas por su oficio han tenido que modificarse y con ellos también su vestimenta.

Por ello debido al relativo calor que caracteriza a la zona es común apreciar que tanto hombres como mujeres usan vestimenta ligera que les permitan mantenerse frescos durante las extenuantes labores diarias. Sin embargo en las zonas aledañas de la parroquia especialmente en sus comunas aún es posible apreciar muchas de las características del tradicional hombre manabita.

Enfatizando que estos últimos gustan de galopar a caballo y de disfrutar apasionadamente los rodeos montubios típicos de la zona, por lo cual usan ropas adecuadas para la ocasión tanto hombres como mujeres, los mismos que  optan por usar las típicas botas de cuero, pantalones jean, camisas o blusas mangas largas muy coloridas, acompañadas de finos sombreros de cuero que le dan un toque de gallardía y valentía al mostrar sus habilidades al montar un caballo.

GASTRONOMIA
La comida de Los Pilenses consiste en ser popularmente compuesta por tres elementos gastronómicos propios: El Caldo o la Sopa que es una combinación de vegetales hervidos con variedad de carnes o una combinación licuada o revuelta de vegetales cocidos originarios de la zona. El jugo, colada o extracto de fruta que es la bebida de las comidas en Chone hecho a base de frutas y avenas como los cítricos, las anonáceas y caricáceas, etc. El Segundo o Plato principal es el plato de comida que se sirve después de terminado el caldo o la sopa y consiste en colocar una porción de ensalada sea muy curtida en limón, la porción de arroz, la carne que puede ser molusco, pez, res, cerdo pollo, etc. además de la menestra que es una descomposición de granos puesta en un recipiente con agua un día antes de cocinarse junto a condimentos que le dan sabor y gusto en la cocción; este elemento alimenticio es muy nutrido ya que en su mayoría provee de vitaminas y minerales al organismo tales como el fréjol verde y rojo, la lenteja, el paramito, la haba, plátano, maní y cilantro.
A más de ello su excelente gastronomía incluye productos autóctonos y de los cuales se pueden degustar platos como:
Maduro o Plátano con Salprieta
La Salprieta es un tipo de maní rayado cuando este ya haya sido tostado en el horno a altas temperaturas en un proceso mayoritariamente conocidos por los montubios, ya que en Chone se la puede comprar hecha en tiendas y supermercados directamente. El maní es rayado o aplastado de una forma muy simple con un mazo o un molino y se le vierte sal en su punto y gusto, despues es refinado por otro proceso de trituración y fusión con achiote; ya realizado este procedimiento entonces se mezcla con hojas de cilantro picado; entonces el maní delata un sabor muy ligero, suave y en veces grasoso. Se sirve en un plato junto a maduros o pintones asados, ya que nunca se acostumbra para esta ocasión del menú freírlos en aceite. Los maduros son el resultado de la descomposición y decoloración del plátano de Verde a Amarillo durante unos 3 o 4 días sin consumo. Si se prueba, tiene un sabor dulce muy profundo y pegajoso con el paladar. Se  acostumbran a servir los maduros calientes y asarlos en el horno con cáscara para retener más aún el aroma del fruto.
Queso junto a un pedazo de plátano.
El queso de esta zona se caracteriza por tener una frescura, flacidez, brillo, sabor salado y color, que le vuelven muy apetecibles. Este queso tiene por ende un periodo de vida muy corto, y se los puede diferenciar en dos clases: El queso nuevo, fresco o de mesa cuando es recién hecho y comido mayoritariamente en los desayunos o en una entrada servida con maduro o pintón en cualquier comida; Mientras que el queso viejo luce un color más pálido y amarillento por los costados, tiene un sabor más salado, es duro y áspero, muchos hablan que es un queso añejado. Las amas de casa lo utilizan en pequeñas proporciones para condimentar los caldos y agregarlos en el interior de las tortillas, tamales y empanadas.
Caldo de Gallina
Se llama gallina criolla a la especie de esta ave que es criada con alimentos propios del campo como plátano, semillas, arroz, maíz, plantas, etc. es decir criada de forma natural y espontánea a la circunstancia del campo, ya que su sabor es único, puesto que la carne de gallina criolla es dura, asimila los condimentos de manera rápida y demora ablandar su estructura para ser ingerida por el consumidor. Para los pilenses al igual que muchos de los manabitas un caldo de gallina que no sea criolla no es un verdadero caldo de gallina propio de la región sino más bien una imitación demasiado simple ya que se diferencia con las otras razas (gallina balanceaba) por la excesiva y notable suavidad y blancura de la carne y el hueso de esta gallina es frágil; mientras que en la criolla el hueso y tejidos son duros, asimismo el sabor la delata una de la otra como si fueren diferentes especies. Es un plato muy común principalmente en el entorno montubio donde es servido o acompañado junto a aderezos con una porción aparte de arroz, plátano asado o frito y la bebida que consiste en algún tipo de jugo o extracto natural. El Caldo de Gallina Criolla es todo un símbolo e identidad de la gastronomía costeña ecuatoriana; ya que esta vieja receta se remonta a los secretos de la preparación de la gallina heredados de las amas de casa españolas con los secretos y condimentaciones de las veteranas indígenas que preparaban comida a sus maridos al mediodía.
Tortillas de maíz
Son pequeñas masas de maíz con abundante queso por dentro. Estas se consiguen a partir del maíz especialmente seco (maíz que se ha asoleado con efectos de que dure por mucho más tiempo), su forma de preparación incluye hervir varias mazorcas por un tiempo prolongado luego se dejan enfriar por varias horas, luego se rallan y la masa que se obtiene se muele para terminar de triturar cualquier fragmento de maíz, luego se amasa y se añade sal y algo de manteca (la cual no puede ser excesiva pues esta impediría que las tortillas se mantengan adheridas a las paredes de los hornos tradicionales) y por último se pone abundante queso y se forman especies de bolas.
   A más de estas exquisitas tortillas se pueden elaborar con el maíz otros productos como: machica, chicha, natilla y pan seco.
Seco de chivo
Para los pilenses este plato constituye una de sus máximas representaciones, ya que por la abundancia de chivos en la zona desde antaño, aquí se perfecciono el arte de servirse un delicioso platillo preparado con este animal cuya carne es suave y tiene la gracia de brindar un exquisito sabor al paladar.
Este platillo es servido en momentos especiales como bodas, cumpleaños y es ofrecido en los restaurantes de la zona a los visitantes. Hay diferentes maneras de preparar el seco de chivo, la mayoría de los ingredientes son similares, la principal diferencia suele ser la bebida que se usa, la preparación más tradicional usa la chicha (una bebida fermentada de maíz), y la preparación moderna usa cerveza en su lugar, y por ultimo también hay quienes la preparan con jugo de naranjilla.
Podríamos seguir detallando mucho más de la gastronomía de esta comunidad, pero se ha querido presentar en el presente documento solo aquellos platillos que le caracterizan mucho más y de los cuales propios y extraños tienen a apreciar mucho más.
VIVIENDA
Antiguamente y aun hoy la mayoría de la población pilense cuenta con casas confeccionadas con maderas de la propia localidad como el guayacán, caña guadua y cubiertas bien sea de zinc o teja. Por lo general cuentan con varias reparticiones aunque las mismas no suplan el número de habitantes. Además las viviendas se caracterizan por estar a dos o tres metros del suelo sostenidas por pilares de madera,escasamente son pintadas y según tradiciones de antaño se empapelan sus paredes, sea con papeles de fundas de azúcar o cemento, o bien con periódicos y revistas con el objeto de dar mayor vistosidad a la vivienda o para disminuir la influencia del viento que por las noches sopla mucho más.
 El servicio higiénico es totalmente independiente de la vivienda y termina en un pozo ciego donde se depositan los desechos biológicos, y el resto de dependencias para lavar la ropa y para bañarse o bien están a la intemperie o también están confeccionadas del mismo material que la vivienda, pero particularmente alejados de la vivienda, debido que al carecer de servicio de alcantarillado el exceso de agua se lanza al suelo, produciendo grandes humedales.

Por otro lado se encuentran las construcciones mixtas (madera y concreto) o de concreto, que poseen mayores comodidades pero no superan aun el hecho de no disponer de habitaciones individuales. Estas están mejor arregladas y generalmente se ubican exclusivamente en la cabecera parroquial donde ya pueden tener los servicios básicos, aquí a diferencia de las anteriores tanto el baño, lavadero, etc. ya se encuentran al interior de la vivienda.
En ambas situaciones todos los hogares cuentan con cisternas que subyacen muy cerca de la casa y es donde se deposita el agua necesaria para realizar todas sus actividades y que adquieren mediante el sistema de tanqueros ya que en la zona donde se asienta la comunidad existen aguas subterráneas cargadas de sustancias que la vuelven salobre y por consiguiente no aptas para el consumo humano.


ARTESANIAS
La pila se ha hecho célebre por la extraordinaria habilidad de la cerámica, que son exportadas a Roma, Francia y Venezuela, que son muy bien pagadas por los turistas que visitan esta población. Las artesanías se ubican a los costados de la carretera, comercializan las estatuillas, figuras y réplicas de objetos antiguos elaborados en barro.
Su variada exposición de figurines  de barro que caracterizan las costumbres y tradiciones de las diferentes culturas que se desarrollaron en la provincia de Manabí, tal como los elaboraron nuestros antepasados. Entre las principales culturas que representan los artesanos pilenses tenemos la Valdivia, una de las más antiguas del continente Americano y reconocido por sus famosas estatuillas llamadas Venus, las mismas que según loshistoriadores representan a la fertilidad. La Manteña, se caracteriza por que alcanzo  un alto grado de civilización. Existen otras culturas como: La Chorrera, Machalilla, Guangala, Bahia y Chirije, Jama Coaque.
El arte de elaborar estas piezas ha ido pasando de adultos a jóvenes, actualmente en la asociación de cerámica La Pila se enseña el fino arte de elaborar piezas de calidad, aunque algunos pilenses han optado por desarrollar independientemente este arte. Por tener un carácter tan importante la venta de estas artesanías cada persona que elabora una pieza, las elabora con características particulares para velar la autoría de cada una de sus producciones y así evitar complicaciones con cualquiera de los demás productores de piezas que de igual manera celan fervientemente todas sus creaciones.
Según menciono José Humberto Fajardo Reinoso trabajador de dicha asociación, en la localidad se elaboran productos de barro y otros de arcilla, en ambos casos se fusionan elementos para la preparación de la materia prima de la localidad con otros traídos bien sea de Guayaquil o Cuenca, de manera que se pueden obtener piezas de calidad y de larga duración.
Cada pieza después de ser elaborada cuidadosamente en arcilla es horneada, bien sea en hornos que funcionan a gas o a electricidad, en ambos casos las piezas se dejan enfriar para luego cubrir imperfecciones con masa de arcilla. Tras este proceso cada artesano meticulosamente pone a volar su imaginación para dar el toque final a base de colores y delicados detalles que le dan a cada pieza un carácter único.
Es así que cada visitante tiene de donde escoger, pues la oferta en artesanías es grande y los precios van desde los $ 4,00 a alrededor de los $50,00 con posibilidades de realizar pedidos al por mayor y menor, y con las características y colores que el cliente exija.


TRADICIONES
Los habitantes de la Pila son mayoritariamente católicos, según informes del presidente de la junta parroquial, el 80% son católicos el restante son adventistas y ateos. De allí que la mayoría de sus tradiciones giran en torno a las festividades religiosas y al fervor de las devociones y creencias.
Sus mayores expresiones de fe y cultura se dan en las:
Virgen del Pilar: 12 de Octubre y día de la raza hacen desfile
Santa Cruz: Mayo 3, 17  y 30
San Vicente Ferrer: 05 de abril
Santiago Apóstol: 25 de Julio

Estas festividades especialmente en la fiesta de la Virgen del Pilar, se realizan procesiones guiadas por el cura que atiende la capilla y que en este caso es el de Montecristi. La apertura de las fiestas y la novena se dan bajo la melodía de la banda del pueblo que acompaña las procesiones de las madrugas. En la gran misa de clausura se congregan propios y extraños para disfrutar de una noche matizada por el fervor religioso impregnado en la misa que se realiza y luego en el baile público amenizado por prestigiosas orquestas.

En cuanto a la celebración de los sacramentos sean del bautizo o del matrimonio llevan consigo la celebración de un gran baile, donde participan todos los allegados de los homenajeados. Por otro lado es común que entre las parejas que se comprometen a temprana edad pedir perdón a sus padres para que así aprueben la relación y posteriormente tras vivir varios años bajo unión libre finalmente se dé la tan ansiada boda eclesiástica.

Por otro lado es común al visitar un hogar de esta localidad observar en un rincón de la casa, generalmente en la sala, un pequeño altar con algunos santos de devoción familiar a los cuales cada noche se les enciende una vela como signo de acción de gracias por los favores recibidos.

Otro dato importante son los velorios y sepelios que se dan aquí, en los velorios generalmente acuden los conocidos de la familia y del fallecido, a los que acompañan durante toda la noche se les brinda aguado de gallina criolla en la madrugada y varias tazas de café durante toda la noche para resistir la mala noche. Mientras que es común ver que se den juegos de azar y uno que otro bebiendo algún tipo de licor o puro. El sepelio se caracteriza por ir acompañado de guitarristas que entonan las canciones favoritas del difunto que es llevado en hombros por sus familiares y amigos, mayoritariamente son enterrados en la tierra y en sus tumbas es normal ver una cruz de madera con una corona hecha de papel como signo de lo frágil que es la vida y al igual que al quemar el papel quedan cenizas lo mismo pasa con quienes duermen el sueño profundo.


 MUSICA Y DANZA
Al interior de la provincia de Manabí, la música popular surgió como producto de un sincretismo cultural originado desde la época colonial, en el cual los conglomerados sociales adoptaron como suyas diversas melodías venidas de afuera, cargándolas de sentido, transformándolas y/o enriqueciéndolas desde su lectura cotidiana.
 Para la exposición del presente capítulo, hemos procedido a relatar cronológicamente, dentro de lo que la información nos permite, los elementos más significativos de la música popular en Manabí que por tratarse de una cultura mucho más amplia ha influido notoriamente en las características  particulares de los pilenses en cuanto a este tema se refiere. Excluimos en lo posible ciertos detalles de la técnica musical haciendo hincapié, más bien, en el contexto socio cultural a partir del cual los actores sociales manejan determinadas formas, melodías o ritmos musicales.
Ritmos y bailes tradicionales de Manabí
 La música popular tradicional  en Manabí debe ser analizada como producto de un proceso histórico que data desde tiempos prehispánicos. Instrumentos musicales incipientes como silbatos, conchas o caracoles marinos del período Formativo Temprano, empleados por los indígenas para entonar ritmos imitativos de la naturaleza, dan cuenta de esta afirmación. La llegada de los españoles trajo consigo consecuencias devastadoras en este campo. Con la introducción de formas musicales europeas e instrumentos ajenos como la guitarra, el piano y el violín, las melodías autóctonas desaparecieron casi en su totalidad, dándose paso a nuevas expresiones artísticas que, fundamentadas en la apropiación de las formas europeas por parte de los antiguos pobladores, dieron origen a la “música popular tradicional”.
Hasta las primeras décadas del siglo XX, la música tradicional, originada del sincretismo de los componentes europeos e indígenas, se vio plasmada en ritmos bailables como el vals criollo, la contradanza, el minue y la polca, patrimonio en un principio de la “buena sociedad”, sin embargo se popularizaron rápidamente a lo largo de la región con connotaciones muy particulares en los diferentes estratos sociales de las diferentes localidades de la provincia.
En sus inicios, con el acompañamiento del piano, las danzas se efectuaban  en los salones de las casas de hacienda durante festividades familiares de las élites manabitas. Los pianos, traídos a su destino final en épicas jornadas a lomo de mula, eran adquiridos por los hacendados para que sus hijas recibieran clases particulares  con profesores extranjeros, a fin de lucirse en las fiestas de entonces. Con la presencia de orquestas, formadas por voces, mandolinas, violines y guitarras, los “bailes de salón” se extendieron a espacios públicos como plazas, plazoletas y parques, durante conciertos domingueros en los cuales participaban personas de toda clase social.
La música popular en el siglo XX
 A partir de los años 30 del siglo pasado, los bailes tradicionales de Manabí fueron desplazados por nuevos ritmos como el pasillo, el pasacalle, el corrido mexicano, los porros y las guarachas, cuya difusión cobró importancia gracias a la presencia en el mercado de pianolas, gramófonos, vitrolas y, posteriormente, del radio transistor.
 En las fiestas montubias se prefería bailar el porro, el corrido mexicano y el pasacalle con el acompañamiento de la guitarra. Cuando se trataba de un acontecimiento grande en el que participaban todos los habitantes del recinto, por ejemplo un velorio, se utilizaba el o salía a relucir el radio transistor.
En el ámbito urbano, en cambio, proliferaron las orquestas que, para entonces, hacían bailar a la gente en las casas de amplias salas donde se celebraban las bodas, cumpleaños o nacimientos. Sin micrófonos, con el sonido natural de sus voces, con guitarras, mandolinas y violines, las orquestas, desde las seis de la tarde hasta las doce de la noche, tocabanpasacalles, porros y pasillos, estos últimos “bailados por el público con pequeños saltos y gran movilidad”.
 Desde los años 60 se difundió en la región el pasillo, catalogado como parte de la música nacional, este tuvo una acogida muy importante en los estratos sociales medio-altos. Surge así, por ejemplo, el pasillo titulado “Manabí el cual, hasta la actualidad, constituye una especie de “Himno local” interpretado en distintos espacios festivos de la provincia.
Posteriormente, en los albores de los años 80, cuando se populariza y redescubre  a escala nacional el canto de Julio Jaramillo, Daniel Santos y otros artistas “identificados con el pueblo”, el pasillo-canción, junto con el bolero, pasan a formar parte de la música rockolera (o “música de los cholos” en el imaginario de las clases dominantes), de gran aceptación en la provincia.
 Así, gracias  a la presencia de la rockola que propagó estos ritmos en cantinas o bares, surgen en la provincia de Manabí, como en el resto del país, varios grupos dedicados a la interpretación del pasillo y el bolero: los dúos, por un lado, que eran contratados para llevar serenatas a las muchachas a fin de conquistarlas con temas que exaltaban al ser femenino;  y los  coros, principalmente requeridos para acompañar en los velorios o entierros, con pasillos que evocaban a la madre. En ambos casos, la guitarra era el instrumento que acompañaba las canciones.
Música popular contemporánea
 En la actualidad, la música popular en Manabí se desenvuelve bajo una doble matriz: a) la emergencia de espacios masculinos diferenciados en los cuales se prefiere el pasillo, el bolero y la música mexicana; y b) la propagación de ritmos modernos como el techno, el regué y el merengue.
En cuanto  al techno, el regué y el merengue, cabe mencionar que su difusión ha cobrado muchísima importancia gracias a las emisoras y programas televisivos que difunden estos ritmos con una sintonía impresionante. No hay  bus, colectivo,  restaurante o  tienda en la cual se deje de sintonizar la música de las Nenas, Las Chicas Dulces, Sharon, Jazmín, Los Medardo o Los Diamantes y otros similares.
Aunque implica  “desembolsar un buen billete”, la contratación de los grupos del momento es muy común en las festividades religiosas o cívicas de la provincia. Sin embargo, en estos contextos juega un papel preponderante el disco móvil que, junto con el animador de la fiesta “ofrece al público sonido, amplificación, buena música y diversión”. Cabe resaltar que el disco móvil ha encontrado igual aceptación en los recintos, sobre todo cuando de bautizos, confirmaciones o matrimonios se trata.
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MEDICINA
Uno de los problemas cruciales que todos los conglomerados sociales han tenido que enfrentar a lo largo de la historia, es la presencia de enfermedades. La búsqueda de una cura para tales males han incidido para que los hombres busquen respuestas bien sea en el plano espiritual o bien con la utilización de plantas, este tipo de prácticas han venido sucediéndose de generación en generación desde los tribus indígenas que habitaron la zona manabita hasta el intercambio cultural producido en la colonización española.
En la Pila aflora un primer elemento que integra el agente médico en sus procesos curativos,  es el ceremonial de orden mágico religioso, que consiste en oraciones, secretos y ritos específicos que permiten eliminar los espíritus, maleficios e influencias externas o sobrenaturales, a fin de restablecer el equilibrio tanto en el ámbito individual como en la comunidad. La invocación a los santos, rasgo de la religiosidad popular, se hace evidente en este tipo de procedimiento, en el cual el agente médico hace las veces de mediador de la “fuerza divina” para lograr el restablecimiento de la salud.
Otro de los procedimientos empleados por el agente es la preparación de montes, infusiones o tomas con hierbas medicinales, sustentada en un principio térmico que involucra la dualidad “fresco–cálido”. Este principio define el efecto que las sustancias producen cuando ingresan o se aplican al cuerpo humano: es decir, si el organismo padece de situaciones de enfriamiento como gripe, escalofrío, reumatismo, etc. el agente empleará plantas medicinales calificadas como “calientes”, caso contrario, para las enfermedades cálidas como temperatura o inflamación, utilizará  plantas “frescas”.
En Manabí al igual que en la Pila y otros considerables segmentos poblacionales tanto rurales como urbanos, cholos, montubios y mestizos, son asiduos “clientes” de los agentes de la medicina popular, cuya presencia, fruto de los aportes de culturas indígenas y afro esmeraldeñas, es significativa a lo largo de la región. Pese a que sus prácticas son cuestionadas por representantes de la Iglesia católica o de la medicina occidental, éstas todavía perviven debido, sobre todo, a que abarcan un ámbito que la medicina occidental no puede cubrir: el tratamiento de enfermedades originadas por factores sobrenaturales.
En el desarrollo de este capítulo, se pretende profundizar en las características de la medicina popular de la Pila, tomando como ejes la descripción de los agentes de salud, y de varias enfermedades por ellos tratadas y las prácticas empleadas para su curación.
Curanderos en general
 Los curanderos  son aquellos que se dedican al diagnóstico y tratamiento de todo tipo de enfermedad, sea está causada por agentes naturales o sobrenaturales. La mayoría de los curanderos, distribuidos en todos los rincones de la provincia, aseguran haber iniciado su labor gracias a la enseñanza proporcionada por sus padres o algún familiar cercano (tíos, primos, abuelos), destacándose siempre la presencia de uno o más especialistas que practican este oficio al interior de la unidad doméstica, o que, complementariamente, han adquirido experiencia en enfermería, uso de fármacos o tratamientos. Para llegar a esta “profesión”, se requiere de determinadas “pruebas” que las practican junto con sus padres, hasta poseer los suficientes conocimientos que les permitan actuar solos.
Por lo general, la atención a los enfermos se efectúa al interior de sus viviendas, junto a un altar o santuario con las imágenes más devotas a las cuales les invoca como parte del proceso de curación.  Emplean como técnica la  oración ritual, así como la prescripción a base de plantas medicinales (montecitos), medicamentos elaborados o de preparación casera.
Parteras o comadronas
Las parteras o comadronas, son de vital importancia al interior de la comunidad. Anteriormente en Manabí era común la presencia de estas especialistas en los secretos del alumbramiento. Con la intervención de los Centros de Salud, su labor se ve afectada debido a que algunas mujeres prefieren acudir a estos establecimientos por la supuesta seguridad que brindan en cuanto a higiene. 
Si bien esto se da, las parteras aún perviven,  extendida  esta costumbre a lo largo de las zonas rurales especialmente. En la Pila aún se dan escasamenteeste tipo de prácticas, bien sea porque ya las únicas comadronas que existen son de muy avanzada edad y aquella sabiduría no la han transmitido a las nuevas generaciones por el gran desinterés existente en estas con respecto de este tema.
Sobadores
El sobador es el especialista en el tratamiento de los traumatismos, fracturas o luxaciones de los huesos. Como en el caso de los otros agentes, sus conocimientos son transmitidos al interno de la familia vía tradición  oral, complementándolos con el estudio bibliográfico del sistema óseo del cuerpo humano, de remedios caseros para el dolor o de prescripciones médicas legalmente reconocidas. 
Por lo general sus prácticas se basan en la técnica del “sobado”, sin la injerencia de elementos rituales o religiosos, así como en la prescripción con remedios naturales y occidentales.
Enfermedades del campo
 Dentro de las enfermedades del campo, en Manabí es común el mal  de ojo, en sus múltiples variedades, el susto o espanto y la brujería o hechicería:


Mal de ojo
El mal de ojo se produce como efecto de la facultad que tienen determinadas personas de causar mal con la mirada, sea voluntaria o involuntariamente. El tratamiento del mal de ojo se efectúa sobre la base de montes, rezos, tomas y fármacos, de acuerdo a la experiencia particular de cada curandero.  Generalmente los montes son elaborados con ruda, llantén, hierba buena, espanto y aguardiente incorporándose en algunos casos albahaca, congona, manzanilla y agua divina. Primero  el curandero pasa un huevo por todo el cuerpo para diagnosticar la existencia del mal y luego usa estos montes, mientras reza, frota el cuerpo del enfermo a manera de “lavado” con las hierbas. Posteriormente se da de beber al paciente una toma compuesta de aceite de resino, hoja de espanto o llantén durante tres días seguidos y, dependiendo de la gravedad del caso, se le administra pastillas de alcanfor u otros antibióticos o analgésicos.
Como prevención contra el mal de ojo el curandero recomienda: vestirse de rojo, colocarse una pulsera o cinta roja, baños secretos, evitar que los extraños tengan contacto con el niño, usar anillos de siete metales, ver el sol o mirar manteca derretida hasta que llore la vista.
Susto o espanto 
 En Manabí al igual que en la Pila el susto o espanto se define como una impresión o alteración de los nervios provocada por acontecimientos de orden natural o sobrenatural. Son causas naturales, por ejemplo, cuando la persona se trastorna al mirar una culebra o un perro, al sumergirse en el agua, al presenciar un temblor o porque sufre de alguna agresión. Entre las causas sobrenaturales se menciona el no estar bautizado o la aparición de un muerto en un cementerio. De ahí la clasificación del susto en  “susto de agua”, “susto de muerto”, “susto de perro”, “susto de ruido”, etc.
El tratamiento presenta variables según el curandero aunque, por lo general, se recurre al “soplado” con hierbas medicinales, la succión del mal  con oraciones y baños con aguas especiales. 
Brujería 
 La brujería se define como el conjunto de prácticas en las cuales existe una intención consciente y abierta para hacer daño mediante fórmulas mágicas o medios naturales. Desde la perspectiva popular, la brujería o “cochinada” se efectúa  en caso de envidia, celos o venganza. El tratamiento para eliminar la brujería es muy complejo y depende particularmente de cada curandero. Lo que si recomiendan estos para prevenir ser brujeado, quemar cualquier objeto extraño que aparezca en la casa por “arte de magia”, colgar hojas de sábila en las puertas, no aceptar ningún plato de comida por parte de extraños y realizarse baños de hierbas especiales los días martes y viernes.
No es de extraños mencionar que otras de las características que hace popular a la Pila es un pozo de aguas sulfurosas las mismas que también son consideradas como un agente  medicinal, al cual acuden propios y extraños para buscar la sanación de varios males después de no encontrar ni cura medica ni la de los curanderos.

AGRICULTURA Y GANADERIA
La agricultura y la ganadería, las actividades productivas que han tenido mayor importancia, mucho antes que la alfarería en esta localidad, no solo desde el punto de vista del volumen económico que han movido, sino tomando en consideración a la cantidad de población que han  hecho intervenir.
En términos generales, y tomando en cuenta que hoy en día solo el 20% de la población pilense se dedica a la agricultura, podemos observar que la actividad agrícola como consecuencia de esta tendencia, solamente es destinada a cultivos para el consumo interno, entre ellos arroz, frejol, yuca, plátano,  algodón, frutas, ajonjolí y otros. En los últimos años se ha incrementado considerablemente el cultivo de maíz duro, cuyo producto tiene por destino final los numerosos planteles avícolas existentes en la provincia.
Todos estos productos se cultivan particularmente en invierno, debido a aspectos como el suelo irregular, y la falta de agua dulce en la zona. Por tanto los pobladores no descartan en cultivar las grandes extensiones de tierras que poseen y que generalmente han sido heredadas por sus antepasados en dicha época. Se debe mencionar que la venta de terrenos hoy ha tomado una característica trascendental pero por la poca utilidad que se le pueden dar a los suelos muchos descartan la posibilidad de adquirirlos con fines agrícolas o ganaderos.
En cuanto a la ganadería en cierto sentido ha sido complementaria a la agricultura. Su importancia ha sido transcendental especialmente en la zona norte de la provincia, debido a que las condiciones para su desenvolvimiento  son  más apropiadas.
Sin embargo en  La Pila que pertenece a la denominada zona seca, pues pertenece a Montecristi que al  igual que, Jipijapa, Rocafuerte, Manta, Portoviejo están ubicadas en esta zona.  No cuentan con las particularidades que se dan en las zonas del norte, por tanto la actividad ganadera se da aquí en mucha menor escala. Ya que las condiciones ecológicas no son propicias.
 Según los datos que se pudieron obtener de la Junta Parroquial las malas condiciones económicas del campesino y su falta de capital les inhibe incursionar de forma activa en la actividad ganadera mayor.  Además, tampoco puede acceder a préstamos a través del Banco de Fomento, por cuanto la titularización de sus tierras no siempre ha sido legalizada, circunstancia que le imposibilita realizar cualquier gestión crediticia en esa o en otras instituciones bancarias similares.




LEYENDAS
Como todo pueblo manabita, la Pila es dueño de sus propias leyendas. Cuentan, que hubo una vez un pequeño duende que se enamoraba de las jovencitas. Cuando  eso ocurría, el desagradable personaje raptaba a su amada y la llevaba al tumbado  de una casa que el escogía. También se dice que, para romper el encanto, las muchachas debían casarse, solo así el duende desistía de sus intenciones.
Por otro lado entre las leyendas relacionadas al pozo de aguas sulfurosas o más conocido como la Pila y al cual la Parroquia debe su nombre, cuenta la leyenda que una persona se llevó uno de los muñequitos y la Pileta dejo de emanar agua hasta que lograron restituir la pieza en su lugar de origen, y la pileta volvió a dar agua como antes. Otros cuentan que un leñador encontró en el campo gran cantidad de tiestos, entre los que había un molde de figurín antiguo, se lo llevo a su casa y decidió sacar varias réplicas del figurín, y los vendió a un buen precio. Así nació el negocio de muchos habitantes de esta localidad.
Además entre los habitantes de la Pila  está muy difundida la leyenda de la Vieja del Monte, según relatos de los pobladores pasada la media noche una mujer se acercaba a la pileta a lavar su ropa y a bañarse, lo más extraño de ello era que desaparecía de un momento a otro y las paredes que rodeaban la pileta no la detenían. Claramente para ellos esta es la presencia de un espíritu malo que incitaba a todos a resguardarse en sus hogares desde temprano para evitarse llevar un gran susto al vivir en carne propia una visión de este tipo.
Por otro las historias se conjugan con grandes relatos sobre supuestos lugares encantados en donde se pueden encontrar grandes cantidades de oro y vasijas muy valiosas, sin embargo el desafortunado que tenga una experiencia de estas tendrá que dejar todo lo que encuentre si quiere regresar con bien a su hogar. Pues tras tomar lo que encuentre deambulara de un lado a otro sin encontrar el camino de regreso a casa, la solución es regresar y dejar lo que se ha encontrado. Así como por arte de magia tras dar unos pasos dará con el camino tan buscado.
Según los habitantes estos encantos se pueden observar en supuestos lugares donde hay enterramientos indígenas y que esperan a la persona a quien esta predestinada hacerse acreedora a estos tesoros.
Los relatos son varios pero estos se distinguen por caracterizar a los habitantes pilenses, los cuales transmiten a sus más pequeños en los momentos que de manera especial toda la familia se encuentra reunida.

CONCLUSIONES
En los apartados precedentes hemos establecido  las bases sobre las que se  podríandesarrollar las estrategias para revitalizar la creación y difusión  de la cultura pilense. Hemos contado con toda la información obtenida a partir de la investigación de campo y de aquella obtenida por otros medios como el internet  para conseguir la mayor cantidad de datos sobre esta localidad.

En el informe nos hemos limitado a sistematizar estas ideas. Para ello hemos prestado una especial atención a las relaciones entre agentes, a la cuestión de la dimensión pilense  y a las bases para una dinámica cultural auto constituida. Hemos identificado, a grandes rasgos, los desafíos que implicarían para la propia localidad y para las autoridades poder salvaguardar esta cultura muy rica desde diversos contextos.
Sintetizando lo recogido en los capítulos precedentes, vamos a formular en estrategias concretas las vías para revitalizar la cultura pilense:
1.- La revitalización de la actividad cultural pilense no puede ser pensada con sentido y garantía de éxito sino a través del conocimiento de esta cultura, con el  objeto de comprender la evolución y las dinámicas que se dan para enriquecerla.  Y ello exige pensar las categorías, conceptos y clasificaciones partiendo   de un conocimiento profundo de los procesos de recuperación y revitalización cultural.
2.- En esta línea, un modelo cultural participativo, una red social, la presencia de asociaciones de iniciativa social, la  celebración comunitaria… van a ser  elementos fundamentales en la revitalización de la condición de los pilenses; estos procesos importantes y necesarios, lo fueron en el pasado y lo serán en el futuro para cumplir con tal empresa. La cultura pilense ha tenido y tiene la capacidad de ser y reproducir una creación cultural y una celebración humanizadora que va más allá de los parámetros de que los demás conozcan  el simple folklore local. Sino que hará falta, si realmente se quiere  conseguir, es  revitalizar la voluntad de ser pilense, de sentirse todo un montubio manabita.

Sin más detalles que poder ofrecer respecto del presente documento solo queremos destacar que es muy importante tener una identidad, una base cultural ya que de ahí nace todo. Pero debemos  pensar que todas las culturas tienen elementos hermosos que si los mezcláramos con otras culturas seriamos seres humanos perfectos, en vez de separarnos como hemos hecho siempre.Unirnos todos y formar solo una cultura, una cultura llena de riquezas, con cosas de indios, paisanos, montubios, de todo!!! Si eso pasa creemos que ahí recién seremos evolucionados.

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